Menos las de los teléfonos móviles y las de los microondas, casi todas las demás. O al menos eso es lo que se dice. No hay nada demostrado, pero tampoco hay nada descartado. Hay algunos estudios que implican a los móviles en que pueden aumentar el riesgo de cáncer de glándula salival por el efecto microondas, o tumores cerebrales en el hemisferio al que más comúnmente se expone con el móvil, así como los casos de leucemias/linfomas en niños de un bloque de pisos donde hay un repetidor de telefonía movil. No hay ningún estudio que actualmente relacione con al menos una p < 0,05 con un intervalo de confianza del 95% y todo lo estadísticamente exacto posible que quieras el uso del teléfono móvil y la aparición de cáncer por pura y exclusivamente uso del mismo o por las radiaciones de las antenas de telefonía. Es más, la radiación que le llega a un niño desde una antena de telefonía es mucho menor que la que le llega del propio teléfono del padre. Ley de la inversa del cuadrado de la distancia.
Lo que sí es cierto es que es muy extraño que se den estos casos de los que todos hemos oído hablar. Pero como sabemos, el cáncer en general no es una enfermedad que se caracterice por tener un solo causante. Genética y Entorno son los principales orígenes de todo cáncer, y por entorno comprende todo lo que nos rodea, no sólo las antenas, sino luz, aire, agua, alimentos, etc; en definitiva elementos químicos y físicos interaccionan con nosotros, y algunas de éstas interacciones las conocemos, pero otras no.
También es cierto que llevamos en la "era tecnológica" muy poco tiempo. Es por ello que el desconocimiento de los efectos de las radiaciones debidas a los nuevos aparatos es hoy por hoy, un misterio, aunque es verdad que las investigaciones continuan y si ha de ponerse fin a una determinada tecnología o limitar sus niveles de radiaciones, se hará con todas las garantías posibles.
Ademásde todo esto, quisiera hacer una mención aparte en cuanto a la trascendencia de este tema, y que opino que no es un tema que nos debiera preocupar, a nivel general demasiado (cómo no iba a preocupar a los padres de los niños y vecinos de los edificios donde aparecen casos de cáncer en niños y con antenas en sus tejados), y sí nos debieran preocupar más otros que sí están demostrados y que parece no tener tanta "repercusión social", como son que padres fumen donde están sus hijos (el riesgo de enfermedades pulmonares y cáncer se multiplica, y mucho), beban cuando conducen con su familia a bordo del coche, o no les importa que su hijo pese 50 kilos cuando debería pesar 25, por que así está "más hermoso el chaval", siendo el ojito derecho de la abuela, y el izquierdo del endocrino, que lo tratará de obesidad, diabetes, hipertensión arterial, cáncer de colon, etc, etc, etc.
Por ello, y como siempre intentaré hacer, recomiendo, con los niños, mucha precaución, control del entorno (alimentación, sobre todo, higiene, y paz y tranquilidad en el sueño) y ello sin limitar las funciones del niño (básicamente el juego) y su desarrollo, tanto físico como social; y en cuanto a las tecnologías en los adultos (no soy partidario de que el niño tome contacto con la tecnología hasta que no comience, por lo menos, la pubertad), moderación y uso inteligente. Nada de excesos y lectura de blogs como este para adquirir buenas maneras.
Un saludo y hasta la próxima.